Cada pieza textil representa el espíritu y el trabajo de su creador, su cultura y de los puentes de tramas y urdimbres unidos con una hebra infinita hacia el pasado.
Nuestras obras no son solo nuestras, pertenecen también a quienes contribuyeron sin saberlo a su creación, y a quienes quieran tomarlas para transformarlas en su propia obra.